El librero - Nórdica

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LA VORACIDAD DEL DEPREDADOR

 

Este año se celebra el centenario del nacimiento de Roald Dahl y pocos serán los lectores que ante la sola mención de su nombre no rememoren a la mayoría de los personajes de sus libros. Sus relatos para niños lo convierten en uno de los autores más importantes de la literatura en inglés consiguiendo no ser conocido o reconocido por una sola de sus obras sino por la mayoría de ellas, que ya han  pasado a formar parte del imaginario de sus lectores. Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda, Las Brujas, Charlie y el ascensor de cristal o James y el melocotón gigante son algunas de sus obras más conocidas, que lo son aún más gracias a sus versiones cinematográficas.

Pero la obra de Dahl no se limita a relatos para niños y jóvenes sino que escribió novelas para adultos y numerosos cuentos que inicialmente publicó en revistas de la época y que posteriormente se recogieron en diferentes antologías. Algunos de ellos fueron llevados a la pantalla en series como Hitchcock presenta en las que Dahl colaboró con Alfred Hitchcok que conocía y admiraba el carácter de sus relatos.

“El librero”, que éste año ha editado editorial Nórdica en su estupenda colección de libros ilustrados,  también fue publicado inicialmente en una revista para adultos. El relato se inicia en una librería,  “William Buggage, libros raros” situada en Londres, en Charing Cross Road que tradicionalmente ha sido la calle donde se localizaban los comerciantes de libros antiguos y que trae a la memoria el libro de culto 84 Charing Cross Road de Helene Hanff. Sin embargo, las similitudes acaban en la ubicación ya que si éste último es una historia de amistad y de amor por los libros, El librero es otra cosa muy distinta; sus protagonistas tienen poco de nobles y generosos pero  resumen las características que hacen reconocibles a muchos de los adultos en la obra de Dahl.

 

El librero - Roald Dahl

 

“William Buggage, libros raros” no es lo que parece. En lugar de valiosos libros antiguos sólo guarda libros viejos de limitado valor. El titular de la librería y su secretaria, la señorita Tottle, se ocupan poco de los escasos clientes que entran a la tienda. La librería es sólo una tapadera para el lucrativo negocio que estos dos personajes mantienen en la trastienda.

 Ambos pasan las horas leyendo las necrológicas de los periódicos y consultando el Who’s who, publicación inglesa compuesta por pequeñas biografías de personajes prominentes de la sociedad inglesa. No lo hacen por placer. Esta información constituye la base de su negocio. Dahl dibuja a dos personajes avariciosos e inmorales que han hecho de la extorsión algo más que un modo de vida; ni en las vacaciones de lujo, que se pueden permitir con sus cuantiosos beneficios, dejan de observar a su alrededor calibrando posibles víctimas en lo que se ha convertido ya en un juego de poder. Pero Dahl va más allá y nos descubre que los deshonestos Buggage y Tottle no serían posibles si no fuesen capaces de sembrar la duda en los familiares de los finados, a los que estafan.

 

 

 

El relato está escrito en un estilo ágil, mordaz e inteligente. La descripción de los personajes está hecha con un brillante sentido del humor y sus particularidades físicas van aparejadas con su calidad moral. El relato concluye con un giro ingenioso e inesperado muy del gusto del autor.

Este volumen, de cuidada edición, está ilustrado por el dibujante extremeño Federico Delicado cuyas ilustraciones complementan de modo perfecto un texto con el que, seguro, pasará un buen rato.

 

Pedro García Camacho

Publicado en La Opinión de Murcia el 26 de noviembre de 2016.

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