Huye sin mirar atrás - Edebé

head_pedro

 

La edad del desasosiego. 

 

Pocas cosas generan más expectativas que los periodos de transición que, actualmente, tienden a verse como oportunidades de cambios positivos olvidando, en muchas ocasiones, las complicaciones del proceso y lo incierto del resultado. El abandono de la tan traída “zona de confort” se ha convertido en paradigma de valentía a la hora de elegir explorar otros caminos cuando, en muchas ocasiones, la elección no es tal,  sino que es la única alternativa posible. Si hay una época en el desarrollo individual que se ajuste a todo esto es la adolescencia. La adolescencia es la etapa del desasosiego, de la inseguridad, del miedo y de la búsqueda de patrones que permitan salir más o menos indemne del tránsito de la infancia a la edad adulta.

El último Premio Edebe de Literatura Juvenil trata, entre otras cosas, de la adolescencia y está protagonizado por un adolescente.

vuelta de torno


“Huye sin mirar atrás” de Luis Leante (Caravaca 1963) cuenta la historia de Enrique, un joven de quince años en el que a las complicaciones propias de su edad se unen las derivadas de la pérdida, cinco años antes, de su padre. La conflictiva relación con su madre empeora cuando, para ayudar a la economía familiar, acogen a un misterioso huésped en la casa que, inmediatamente, despierta la antipatía y las sospechas de Enrique. A partir de este momento la novela da un giro, convirtiéndose en un thriller de ritmo trepidante con persecuciones, mafiosos traficantes de drogas y policías, que acercan el relato al género negro. La huida hacia adelante del joven protagonista y de Héctor, el enigmático huésped, se convierte, paradójicamente, en un viaje al pasado y a la recuperación de la figura del padre muerto a través del relato de los que le habían conocido.

Es una novela de aventuras y de aprendizaje. El protagonista y narrador empieza siendo un adolescente conflictivo, aislado y ensimismado para, a través de la huida, avanzar hacia la madurez y la aceptación de sí mismo y de su situación. La amistad, la lealtad, la sensualidad y el descubrimiento del amor son también  temas motores de la narración.

La novela está narrada en segunda persona; el relato va dirigido al padre ausente, pero esta forma de contar hace que le lector se identifique aún más con el personaje protagonista y se vea implicado en la trama de modo más directo.

El estilo es ligero con diálogos ágiles  que, sin restarle valor literario, le dan un cierto carácter cinematográfico. Leante compone una novela que, pese al tema, es un relato optimista, en absoluto tenebroso o triste. Es una historia bien urdida que trata los temas recurrentes de la literatura juvenil de forma amena, en la que se nota el gusto del autor por narrar y se adivina el placer del lector ante una historia y unos personajes en los que puede verse identificado.

“Huye sin mirar atrás” es, en definitiva, una recomendable novela. Se nota que el autor, que ha sido profesor durante décadas, conoce a los lectores a los que se dirige y los temas que les interesan y que, aunque su obra no se limite sólo a literatura juvenil, ya que ha escrito novela, teatro o relatos, éste es un género que conoce perfectamente y en el que se maneja con comodidad.

Aunque sea discutible la afirmación de que un libro puede cambiarte la vida sí que es cierto que casi todos dejan una huella  más o menos profunda en quién los lee y que algunos, sólo algunos, se convierten en pequeños hitos que señalan el camino en épocas difíciles. Merece la pena averiguar si éste puede ser uno de ellos.

 

 

Pedro García Camacho

Publicado en la sección Libros de La Opinión de Murcia el 9 de abril de 2016.

"Huye sin mirar atrás" en nuestra tienda online.